El Acto central de la Fiesta Nacional de la Vendimia, denominado «90 cosechas de una misma cepa» tuvo la suerte, o la desgracia -dependiendo de la perspectiva que se vea- que debió ser reprogramada para el domingo 8 de marzo. Sin embargo, la sorpresa es que a pesar de tener un día «extra» por el mal tiempo, la fiesta no pudo traspasar el escenario en su encuentro con el público. Por momentos fue inconexa, no hubo coreografías de impacto y la música estuvo bien, correcta, pero no fue una locura.

Hubo innovaciones en canciones como el Canto a Mendoza hecho en versión jazz, o la Virgen de la Carrodilla en una tonalidad distinta a la que se escucha de manera habitual. Fueron los mejores momentos a nivel musical. Y también del show.
Porque la historia de Guillermo Cano y Frank Romero Day, que se encontraban con la memoria para recorrer los 90 años de vendimia tuvo buenas intenciones, pero le faltó chispa en especial en el ensamble final. Los artistas, actores y bailarines lo dieron todo, pero toda esa energía no alcanzó para llenar los vacíos en el guión.

El show de drones al final recreó en el cielo figuras destacadas como San Martín, Delia Larrive Escudero, la primera reina de la Vendimia o la Virgen de la Carrodilla, que ayudaron a una puesta que por momentos fue oscura en cuanto al uso de la iluminación, (poco brillo de cajas lumínicas) y no terminó de encajar el concepto de estos dos personajes del pasado que llegaban al presente con miras de saber en qué se había convertido la fiesta máxima de la provincia.

A grandes rasgos la Vendimia 2026 estuvo floja en el cuadro final, con poco impacto y no generó asombro. Después de 90 años, lo que se espera de una fiesta de este tamaño es el show, que esta vez llegó de la mano de la tecnología. El resto, lo de siempre (tristemente).
JUAN STAGNOLI | REDACCION RADIO VENDIMIA











