En horas de la madrugada de hoy, viernes 10 de junio, Mendoza pierde una de las salas de teatro más emblemáticas del ámbito artistico: la Enkosala Gladys Ravalle ubicada en la calle Almirante Brown de Godoy Cruz.
El espacio dirigido por el actor y director Juan Comotti, hijo de los reconocidos actores y directores mendocinos Gladys Ravalle y Cristobal Arnold, dijo a los medios mendocinos «la perdida de los objetos y de la estructura de la sala es del 100%. Desconocemos, hasta el momento, los motivos que lo ocasionaron. Por suerte no tenemos que lamentar victimas de la sala ni daños en las edificaciones lindantes».
A raíz de estos hechos, la comunidad artística mendocina ya organizó una colecta para juntar fondos para su reconstrucción y obras de teatro con funciones esta noche donaran parte de su taquilla para solidarizarse con la causa. Tal es el caso de la obra «El loco y la camisa» en la Sala Ana Frank de calle Maipú 252 de ciudad de Mendoza a las 21.30 horas.
Todas las personas que quieran colaborar pueden hacerlo a
Vitaliza Teatro de Cuyo Asociación Civil
CUIT/CUIL:
30-71122879-5
Banco Credicoop
CBU:
1910113455011300859328
Cuenta corriente
Argentina
Mercado pago
2615988143
La Historia
El 24 de septiembre de 1997 nació bajo el nombre “Centro de estudios teatrales Cristóbal Arnold”, homenajeando a un gran hombre de teatro de Mendoza, padre de Juan Cristóbal Comotti y pareja de su madre, la actriz, directora teatral y figura fundamental de la cultura mendocina y argentina, Gladys Ravalle.
Inicialmente, el domicilio fue en San Martin y Peatonal, en la galería Chariff. No obstante, pronto llegó la ocasión de levantar el “Teatro Gladys Ravalle, Enkosala”, que terminó siendo comprado, gracias a un subsidio de compra del Instituto Nacional del teatro. La primera obra fue, hace 24 años, la recordada “La Gran Redada Universal”.
La sala Galdys Ravalle nace a raiz de la crisis de espacios y salas que el circuito teatral mendocino atraviesa desde hace años. Su objetivo principal siempre fue hacer obras de teatro y que la gente vea una buena función, la sala siempre estuvo al servicio de la producción teatral. Nunca con un género ni una estética específica, aunque su línea general fue ir más alla y por el lado de lo grotesco y absurdo. Sus obras siempre estuvieron cargadas de mucho contenido artístico e histórico y son políticamente sociales. Además de las presentaciones de obras, también realiza talleres de teatro para el público en general.
Laura Portillo / REDACCION RADIO VENDIMIA