“Ser una trava sudaca es animarse no solo nuestra agenda sexogenérica, sino a pensar nuestro país. Poner los no donde hay que ponerlos para defender el agua, los glaciares, el futuro, los recursos y pararse en una disidencia ética”. Así resume Susy Shock los desafíos que plantea la modernidad pospandémica donde las diversidades no estén solo en “la mesa de género y diversidad” sino que habiten todos los demás espacios que deseen recorrer.
En una entrevista con Radio Vendimia la autora de “La Loreta y Pibe Roto” pidió que “no nos hagan perder el tiempo con debates que ya fueron saldados”, puso en valor el amor, por encima del concepto de empatía usado de manera “edulcorada”; y pidió animarse a construir desde las diversidades con el arte como elemento exorcisador y aglutinador. Este sábado se presenta en Mendoza con su show «Revuelo Sur» intimo y antes de subir al escenario dio algunas definiciones políticas y necesarias en este contexto donde los discursos de derecha pretenden instalar a lo diverso como un enemigo.

¿Qué es ser Trava sudaka?
Soy de la generación del Nunca Más, en un país que abrazó los derechos humanos y queremos tener que ver en la reconstrucción que va a necesitar Argentina, y no solo para que nos manden a la “sillita de género”.
Creo que hay otros modos para decirle al mundo cómo nos vinculamos en nombre del amor. Son cosas pendientes. Hay temáticas que son urgentes en este momento y hay discusiones que no podemos permitir. Ya hay leyes y ahora avancemos a otras que son urgentes como el acceso a la tierra, por ejemplo. Yo quiero estar en el panel de “ecocidio”, no solo en el de “género y diversidad”. Pero tenemos que apurarnos. En eso vengo insistiendo. Sostener lo que se hizo y lo que se viene es con lo mejor.
Nuestro activismo para que suceda ya estuvo en nuestros cuerpos, en las llagas que nos quedaron, entonces apúrese el resto porque eso está para que lo usen las generaciones siguientes. No nos hagan perder el tiempo con volver a pedir lo mismo porque ya está. Ya está documentado, firmado, sellado. En un Estado de derecho es así.
Pero siempre viene un gobierno de derecha que buscar barrer con todo…
Sí, pero cuesta mucho más. Luego de Davos, el Presidente de nuestro país comparó a la homosexualidad con la pedofilia, salimos a la calle, y no eramos solamente el colectivo LGBTQ. Tenemos familias, hijos, compañeras. No somos solamente nosotras. Cuando recorrimos el país con la ley del Matrimonio Igualitario, con el puto local había un mundo alrededor. Nos toca a todo el mundo. Lo horroroso es Instalar una mentira. Y resulta que a mí me conocen más que por el arte. Hay una construcción cotidiana que tenemos con el vecino, con el de al lado, y hay un relato que choca contra la realidad por más falsedad que quieran instalar. No pudieron porque somos un enemigo muy poderoso de este sistema y de este momento histórico. Por ejemplo, la hija de Elon Musk, uno de los dioses que adoran esta gente es trans y renunció a su apellido y a la mayor fortuna de nuestro planeta. Eso es de trava porque lo que importa soy yo. No tu fortuna y tu privilegio. Somos peligrosas si podemos desestabilizar en nombre de una identidad, de un amor propio, en nombre de que no me mates. Es lo que pretendieron acallar y no pudieron.

En estos años hubo un aumento de la expectativa de vida de las personas trans, porque también hubo ampliación de derechos que lo permitieron…
Pasa algo con eso. La edad de los 35 años sigue instalada. El cupo trans fue peleado para las que están en la calle, que son la mayoría. Esa edad no ha crecido y eso también es un error del gobierno anterior. El promedio creció porque se incorporó la comunidad no binaria que no tienen la vida travesti, entonces ampliar la edad de 35 a 45 no es la realidad travesti. Es edad travesti trans y de personas no binaria. Son cosas que nos debemos.
No pasó en vano Lohana Berkins, Diana Sacayán, Maite Amaya, y tantas que nos hicieron pensar y pusieron el cuerpo. Se nos nota en otra situación, pero cuando cae todo esto afecta más. Se ven más pibas en la calle ofreciendo su cuerpo para sobrevivir. En las crisis se ve porque el cupo trans no se ha cumplido con las cifras que exige la ley. Entonces hay que decirlo porque esa debilidad de la democracia que también facilita el camino a estos fascistas. Y eso hay que asumirlo porque, sino estamos en riesgo.
Hay que animarse. Esta gente tuvo audacia, se animó a hacer lo horroroso que creíamos que no iban a hacer. Lo nuestro tiene que venir de animarse. No ser disciplinados ni pacatos, ni tan prudentes porque se achica la democracia.
La “marifacha” esa persona de la comunidad que apoya gobiernos de derecha, ¿cuál es el camino posible para llegar a ese grupo que también está apuntado por este sistema pero que desde adentro no se sienten parte?
Yo vengo de Chile que están en este proceso con la derecha y creo que la “gaytud” tiene que salir a hablar y decir de qué lado está porque quizás son los primeros que compraron este modelo de ser “un ciudadano bien”. Que sirva para pensarnos a nosotros porque también el modelo permitido es una cuestión de clase. Es la “gaytud” poderosa económica que está en las formas y que ya ni siquiera es graciosa porque duele, abandona. La “putez” con la gueytud tienen que discutirse, ordenarse y plantear las cosas desde adentro hacia afuera.

De la idea de “amor sano” que tanto se habla en la comunidad, ¿qué pensás?
Estoy recuperando la palabra amor. Lo empático es muy adulcorante. Le falta fuerza y yo quiero recuperar el amor. Lo discutimos tanto porque nos han enseñado mal, nos han disciplinado el amor. Lo han intoxicado y es una palabra gigante que yo quiero recuperar porque la palabra empatía a mí no me alcanza. Yo no soy solamente empática con mi país, yo amo mi país. Amo lo que canto. Yo hablo desde el amor y quiero arrancársela a mis enemigos. Como la palabra libertad, mal usada en esta época, y hacerla nuestra.
Hay mucho que analizar. Fracasos de paternidades y maternidades, de los vínculos en los modos que nos presentaron porque vimos cómo fracasaron mamá y papá, o el abuelo y la abuela, y ahí hay una hipocresía instalada que vacía el concepto del amor, pero el amor es profundo, existe. Con los glaciares defiendo el amor.
¿Qué estamos duelando en este momento?
Quizás hay sueños colectivos que no sé si seguirán siendo de la misma manera y que también hay que animarse y, a la par y urgentemente, proponer nuevos sueños. La historia de la humanidad no fue lineal. Son ciclos. La humanidad se animó a levantarse sobre lo que fracasó y lo que nos ha destruido para construir un camino que nos libere. Siempre en los pueblos, nosotres encontramos un camino nuevo, un desvío a lo que supuestamente estaba determinado.
Como le pasó a los reyes, imperios y le pasará al capitalismo. La humanidad se sostuvo porque la humanidad tiene algo más. Hay una luz que nos sostiene y el arte me va diciendo que hay otra oportunidad, otro renacer. Es un momento de la humanidad compleja pero es una oportunidad para que todo se rompa y resurja algo nuevo. Yo creo que el apocalipsis es eso. Porque se rompen lógicas y tenemos que pensar nuevos sistemas. Quizás más pequeños; como la tribu. La tribu me permite reconocer quién soy.

¿Cuál es el aporte de las disidencias para superar la pandemia desde el ámbito cultural?
Hay algo que yo siento que lo iluminan las poetas y los artistas más que nadie. Hay un fracaso de nuestras dirigencias en general y sigo sintiendo que en el arte me lo susurran. Hay algo necesario de acercarse al arte porque la gente no lee, no tiene tiempo de escuchar una canción o tomarse el tiempo para escuchar un relato, una historia que también nos hacen.
Mi papá tiene 90 años pero está muy lúcido con la memoria hacia atrás. Hay algo en ese “hacia atrás”, y salen mundos, inclusive cosas que no sabíamos. Y eso es tuyo. Que te hablen de tus tíos, abuelos, tías. Ese tiempo me lo da el arte. Yo no quiero que todos sean actores. Sino el arte como exorcisador, aglutinador social. La gente no se junta, no guitarrea y sigo creyendo que si. Pareciera no va hacia ese lugar, pero yo quiero aferrarme a eso y les invito a que se aferren a cualquiera de las propuestas que nos da el arte y nos permiten ser mejores personas.
- La artista Susy Shock presenta “Revuelo Sur” (íntimo)
Por Juan Stagnoli.












