La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza continúa avanzando con las obras de recuperación de espacios públicos y, en ese marco, desarrolla importantes trabajos arqueológicos en la Plaza Cobo, donde ya se registraron hallazgos que aportan nuevas pistas sobre la historia urbana de la capital mendocina.
Las investigaciones están encabezadas por el arqueólogo Horacio Chiavazza y se concentran especialmente en sectores de alto potencial arqueológico dentro de la plaza, principalmente en los ángulos noroeste y noreste, donde actualmente se ejecutan mejoras de accesibilidad.
Entre los descubrimientos realizados aparecen antiguos pisos empedrados, muros de adobe con restos de pintura y viejas canalizaciones de riego, elementos que evidencian distintas etapas de ocupación y transformación del lugar a lo largo del tiempo.

Aunque Plaza Cobo figura oficialmente en los planos urbanos desde 1940, estudios históricos indican que el predio tuvo múltiples usos desde el siglo XIX. Tras el terremoto de 1861 funcionó como terreno baldío y posteriormente como mercado de abastos, mientras que algunos registros sugieren incluso la presencia de antiguos cuarteles militares en la zona.
Los especialistas destacan que estos hallazgos permiten reconstruir parte de la evolución territorial de Mendoza, desde las primeras ocupaciones vinculadas a comunidades originarias hasta su consolidación como espacio urbano.
De esta manera, la Ciudad combina obra pública, patrimonio e investigación histórica, transformando cada intervención urbana en una oportunidad para recuperar y preservar la memoria colectiva mendocina.














